6 de noviembre, 2017

Verano y vendimia 2017

 

Comenzamos  Noviembre y  la sensación de eterno verano nos sigue acompañando, seguro que los vivis  en climas más fríos, estareis pensando “que maravilla un  verano que no acaba”, y en cierto modo así es, si no fuera porque necesitamos ya que llueva.

La  tierra y nosotros ansiamos la frescura y la renovación de la lluvia. Todo está  muy seco y nuestras infalibles cepas con su insuperable capacidad de adapatación parecen disfrutrar de estos últimos días calurosos con sus noches frescas que  al menos, nos dan un respiro.

Si el año pasado fue la vendimia más rápida de la historia de la bodega, 13 días seguimos. Este fue año, junto a 1995,  ha sido  la  más temprana, ya que para el dia 7  empezamos a cortar  lemberger y seguidas todos las demás variedades, excepto la  tardia petit verdot y el moscatel negro.

Necesitamos más manos, y contamos con Francisco que todavia le dio tiempo a vendimiar antes de casarse, Maria, Jaime, y Francisco (el primo del otro Francisco). Y los casa claro! Todas las manos son necesarias para cortar, recoger, limpiar cajas, basuquear, limpiar la bodega…  En vendimia el trabajo se reparte entre la viña y la bodega, y para todos haya faena.

Primero cortar la uva, llevar las cajas a la bodega, despalillar (quitar el raspón) de ahí la pasta va al depósito que  junto a un pie de cuba preparado anteriormente facilitara la fermentación con levaduras autóctonas, en un depósito abierto y donde cada día durante, más  o menos una semana, basuquearemos de forma manual ( donde se mezcla la piel con el mosto para realice  correctamente la fermentación alcoholica) . Al principio la pasta esta dura y cuesta… uf… y conforme la azúcar del mosto se convierte en alcohol, la fermentación la  va ablandado las y extrayendo los taninos, los antocianos, el color, los aromas….

De ahí a la prensa donde ya solo queda el vino que va a depósito de acero inoxidable para hacer la fermentación maloláctica, esa que cambia,  sin darnos cuenta en silencio, el acido málico por el acido láctico. Después de este proceso ya se considera vino joven.

 

Este es el proceso de cualquiera de nuestro vinos tintos Acinipo, Finca sanguijuela, Pinot noir y Petit verdot.

 

Asi que un año más, estamos agradecidos de una bonita vendimia, con sobresalto incial..  no esperábamos que fuera tan temprana, pero que luego supimos  reaccionar y disfrutarla. Todo fue bien, no se rompió el tractor, ni ningún apero, nadie se hizo daño y la uva excelente. Un año de trabajo a buen recaudo. Y así se cierra un ciclo y empieza otro.

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